Alemania no estaba para cuentos
June 25, 2008 · Imprime este artículo
Fatih Terim tenía un problema enorme dándole vueltas en su cabeza. Entre lesionados y suspendidos, el técnico de Turquía sólo contaba con 12 jugadores para afrontar la semifinal de la Eurocopa ante Alemania, que ni de cerca son niñitos de kindergarten, lo que incluso lo hizo pensar en alinear al tercer portero Tolga Sengin como delantero. La tarea en el horizonte aparecía como titánica, sin embargo, cuando Ugur Boral marcaba el 1-0 en favor de los otomanos. Terim volvía a creer en los milagros que llevaron al equipo a semifinales ganando tres partidos en los últimos minutos (Suiza, República Checa y Croacia). Pero la ilusión sólo duro seis minutos.
Bastian Schweinsteiger, luego de un centro de Lucas Podolski, igualaba la cuenta y metía miedo con las estadísticas: cada vez que Schwimi anotó, los germanos nunca perdieron. La historia, esta vez, tampoco lo desairó. A los 79′, Miroslav Klose, tras una horrible salida del portero Rustu Recber, dejaba la balanza en favor de los teutones y si bien Semit Senturk volvía a encender los corazones del país euroasiático, a los 90′, Turquía terminó por desmoronarse: una fisura por la banda derecha y el enano Phillip Lahm fusilaba para terminar con el cuento de hadas turco y poner a Alemania con los dos pies en la final que se jugará este domingo en Viena.
El nombre del otro finalista se sabrá este jueves, cuando España enfrente a Rusia. Los hispanos están con las canillas temblando, pues deberán jugar de amarillo, un color que no le apetece a Luis Aragonés, a quien en este caso el mote de “El Sabio” le queda grande por supersticioso e ignorante. En tanto, Rusia, con su fútbol encantador, interpretado por Zhirkov, Arshavin y Pavlyuchenko llega con la simpatía nuestra. Y eso es bastante.


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