El Gran Dictador Francés
September 30, 2008 · Imprime este artículo
Hablemos un poco de la historia de las grandes ligas europeas. En España, el Real Madrid y Barcelona han sido dominadores; con algunos intervalos, en Inglaterra pasa lo mismo con el Manchester United y el Liverpool, mientras en Italia los grandes éxitos están reservados para el trío de la Juve y los hermanitos de Milano, el Internazionale y el AC Milan. En Holanda, el Ajax y el PSV han podido trasladar su dominio local al concierto internacional en más de una ocasión, situación similar con el Benfica y el Porto en Portugal. Y para qué hablar de Alemania, donde el Bayern Munich es amo y señor desde los comienzos de la Bundesliga en la década del ’60.
Pero en Francia…
‘Le Championnat’ es el único torneo de envergadura en el Viejo Continente que jamás ha gozado con el dominio de uno o varios equipos. Han habido potencias, pero sólo durante pocos años, jamás pudiendo concretarlo en un lapso amplio de tiempo. De hecho, los dos equipos más populares, el Olympique Marsella y el Paris Saint-Germain sólo reúnen 10 títulos (8 y 2 respectivamente) en más de 80 años de historia, la misma cantidad que acumula el Saint-Etienne, la institución más exitosa, pero difícilmente la más grande, como lo prueban las penurias que vive en las últimas temporadas para mantenerse en Primera.
Sin embargo, el nuevo siglo también representó un cambio en las reglas del juego en Francia. De ocho torneos disputados en los ’2000s, siete de ellos han tenido un dominador común: el Olympique Lyon, en un dominio que ni siquiera el Real Madrid de Alfredo Di Stéfano en sus mejores épocas pudo conseguir.
El éxito de la escuadra que juega de local en Gerland tiene un doble mérito porque no se ha basado en inversiones millonarias patrocinadas por magnates extranjeros o por contrataciones bombásticas, sólo por un trabajo serio y continuado.
Aún más notable es que, al no tratarse de una institución capaz de rivalizar con las potencias europeas en cuanto a costos, sufre año a año el éxodo de un par de sus figuras, pero siempre logra encontrar los caminos para mantenerse potente.
Como muestra, un rápido vistazo a los mejores planteles en el Viejo Continente casi siempre tendrá a un ex integrante del Lyon entre sus filas. Eric Abidal (hoy en Barcelona), Florent Malouda y Michael Esssien (ambos en Chelsea), Edmílson (Villarreal) o Mahamadou Diarra (Real Madrid), por nombrar algunos, son hoy estrellas que dieron sus primeros pasos de categoría en este equipo, aportando en una o varia de las siete conquistas.
No sólo ellos, otros jugadores consagrados también tuvieron sus pasos por el equipo, siempre encontrándoles una forma de contribuir, como Sonny Anderson, John Carew, Milan Baros, Sylvain Wiltord y Giovanne Elber.
Pero hay uno que nunca nadie les ha logrado arrebatar: Juninho Pernambucano. Jamás con una posibilidad real de brillar con la Selección brasileña, el actual capitán de ‘Les Gones’ llegó en el 2001 desde el Vasco da Gama y se convirtió en el gran símbolo de la supremacía lyonesa. Ofertas han llegado, pero ni tanto él como el equipo han comprendido que forman una dupla que se fortalece la una a la otra.
Otro secreto ha sido la conducción técnica. Entrenador que llega encuentra total comodidad para realizar su trabajo con calma y sin presiones, y eso se nota en la cancha. Bernard Lacombe y Jacques Santini sentaron las bases hace casi una década, trabajo que sus sucesores, Paul Le Guen, Gerard Houllier, Alain Perrin y el actual Claude Puel han sabido aprovechar con inteligencia.
¿Señales de declive? Para nada. En la actual temporada, van corridas sólo siete fechas y el Lyon ya lleva una ventaja de cinco puntos sobre la competencia. Siempre con Juninho como émbolo desde el mediocampo, el actual es un equipo que conforma la base de la actual selección francesa (Jeremy Toulalan, Sidney Govou, Karim Benzema) más algunas adiciones extranjeras nada rimbombantes, pero sí muy útiles, como el italiano Fabio Grosso, el sueco Kim Kallstrom y el argentino César ‘Chelito’ Delgado.
Ni siquiera la partida de su portero por más de una década como Gregory Coupet (partió al Atlético Madrid) parece detener el andar de este equipo, encontrando en un joven de 21 años, Hugo Lloris, al futuro de su portería y de la selección gala.
La única cuota pendiente para este proceso es el éxito internacional, quedándose siempre cortos en la Champions, con sólo tres cuartos de final como resultados más destacados. Tal vez éste sea el año de la consagración a nivel continental porque en casa, como hace siete años, la competencia parte pensando sólo en el segundo lugar.


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