Es tiempo para el Diez

November 19, 2008 · Imprime este artículo

La hora cero en la era del Diez vive su cuenta regresiva. Este miércoles, en el legendario Hampden Park de Glasgow, Escocia, donde en 1979 marcó su primer gol con la elástica albiceleste ceñida al cuerpo, Diego Maradona se desflorará como director técnico de la Selección de Argentina. Si bien es sólo un amistoso ante el combinado local, los ojos del mundo se ciernen sobre la maltratada figura del astro, del barrilete cósmico.

Sus anteriores experiencias como entrenador, en Mandiyú y Racing no fueron muy alentadoras, por ello la expectativa ante la mayor responsabilidad de su vida es gigante. ¿Será capaz de afrontarla de manera exitosa? No es cualquier equipo, no es su grupo de amigos preparándose para un decadente partido de showball. Además, la última derrota ante Chile tiene a sus ahora pibes con el ánimo por el suelo. ¿Podrá devolverles el espíritu? Él dice que ya habló con ellos y le trasmitió toda su mística, esa con la que ganó el Mundial de 1986 y que lo convirtieron, según lo que dicen allende Los Andes, en el mejor jugador en la historia del balompié. También comunicó que está todo listo para el debut y que planea sorprender con un 4-4-2.

Eso sí, después de haber convencido a Javier Mascherano para ser el capitán de este nuevo proceso que pretende boletos para Sudáfrica 2010, las nubes al despejado cielo de elogios y buenaventura han comenzado a aparecer y las han otorgado su yerno Sergio Agüero y un antiguo enemigo de México 86.

Lo del Kun es delicado, pues debió abandonar la concentración para viajar de emergencia a Madrid para ver a su novia Gianina, hija del jefe y con quien esperan darle un nieto. La heredera del zurdo está con síntomas de pérdida, dividiendo aún más la latamente afectada testa del adiestrador.

En tanto, el otro chaparrón es obra del inglés Terry Butcher. Si bien el mundo se ha encargado de elogiar a Maradona en su nuevo puesto -hasta el mismísimo Franz Beckenbauer, de paseo en Chile, aprovechó de tirarle flores-, este muchacho, uno de los tantos palitroques que Diego dejó en el camino en ese mítico gol ante los isleños en el Estadio Azteca, se empecinó en convertirse en el primer detractor de su mandato. Como ayudante técnico de los escoceses y aún con sangre en el ojo por “La mano de Dios”, el Carncero aseguró que ni siquiera saludaría al Dié. Obviamente a este último, el desaire, le resbaló.

Comentarios

No Responses to “Es tiempo para el Diez”

  1. Es tiempo para el Diez | bestpenalty.com on November 19th, 2008 3:04 am

    [...] Originally posted [...]

Got something to say?





Powered by WP Hashcash