¡Fuerza, Salvador!
January 25, 2010
Salvador Cabañas, el delantero paraguayo que entre 2001 y 2003 se lució en Audax Italiano (cuando el pasto era natural) y que hasta hoy lo hacía en el América de México, se debate entre la vida y la muerte, luego de un confuso incidente. Una bala calibre .22 se metió en su cabeza y, pese a todos los esfuerzos médicos, continúa ahí.
¿Cómo ese maldito obús llegó a su cráneo? Las versiones son infinitas y contradictorias. Si es claro que el incidente ocurrió cerca de las 5 de la mañana, en el baño de un local llamado Bar-Bar y donde el guaraní compartía junto a su esposa María Alonso y su cuñado. Se divertían, pero de un momento a otro, el infierno se desató. Primero se habló de un asalto, luego de una riña y ahora tampoco se descarta que haya sido un encargo perpetrado por sicarios. Rápidamente, el jugador fue llevado al Hospital Ángeles de Pedregal, donde según su mujer, ingresó consciente, respondiendo preguntas y prometiéndole que iba “a salir de ésta”.
La noticia, obviamente, se difundió a la velocidad que imprime internet. Los mensajes de apoyo a lo largo y ancho del mundo del fútbol, e incluso político, cayeron como avalancha, al igual que la polémica surgida por la publicación de una fotografía (ver abajo), por parte del sitio www.sdpnoticias.com, y donde se ve a Cabañas, tirado en el suelo y completamente ensangrentado por la acción de la bala. ¿Deber periodístico o morbo? era la pregunta, en un país donde imágenes similares son, tristemente, pan de cada día, como ocurrió en el asesinato del ex candidato de la presidencia Luis Colosio o como sucede con las diarias matanzas derivadas de la guerra contra el narcotráfico y que tan sólo el año pasado cobró la vida de más de 2.600 personas.
Todo ese debate, además, se daba en un nivel de incertidumbre que llevó a un par de sitios a rumorear con la posible muerte del goleador. Sin embargo, tanto dirigentes de Las Águilas, como el personal médico, salieron a descartar los malos datos. Después de un par de cirugías, que se extendieron por más de siete horas, las conclusiones llegaron: Cabañas está “estable dentro de su gravedad”, se le removieron algunos coágulos, sin embargo fue imposible extirparle la bala. “Se le practicó una craneotomía y logramos detenerle el sangrado, pero aún la situación es grave, reservada. Aún no podemos hablar de pronósticos ni secuelas”, afirmó el galeno Ernesto Martínez. [Read more]


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